Acerca de mí

Acerca de mí

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Mi primer trabajo oficial después de egresar de la universidad fue como Asistente educativa en un preescolar. Contrario a lo que yo imaginaba   – o a lo que te enseñan en la escuela – mi trabajo consistía únicamente en ordenar la bodega de materiales, entregar papel a quienes entraban al baño, organizar y limpiar el salón de clases, sacar las agendas de tarea de las mochilas y volverlas a guardar, doblar servilletas para secar las manos y vigilar el correcto uso de los baños.

Así pasaron varios meses en los que ponía mucho empeño en encontrar oportunidades para ser una psicopedagoga dentro de mi rutina, la cual incluía más intervención directa con el papel sanitario que con los grupos de niños y niñas. Luego de una crisis existencial, opté por continuar buscando mis propios medios de aprendizaje fuera de mi rutina oficial, porque – aunque claro que iba a renunciar – tenía que sacarle el mejor provecho a esa experiencia.

Afortunada o desafortunadamente, el lugar designado como “tiempo fuera” era una silla que se encontraba enfrente de los baños. Y fue ahí, en esa silla, donde fui psicopedagoga por primera vez e inicié mis sesiones de diálogo sobre temas aleatorios con los niños y niñas. Ahora el sentarse en esa silla significaba tener un espacio de 10 minutos para ser escuchados y conversar sobre lo que fuera: dinosaurios, por qué golpearon a su compañero, superhéroes, por qué lanzaron colores por todo el salón, el Rayo McQueen, por qué decidieron gritar quitándose los zapatos y calcetines, etc.

Fue ahí, en mi primer trabajo, donde observé que, si un niño muestra dificultades para seguir reglas, no podemos esperar que responda positivamente a frases como “¿Otra vez tú en la dirección? Ya no es raro. ¡Qué triste!”. Entendí que los límites son importantes, pero más aún el vínculo que se cree al establecerlos. Luego renuncié, pero ya tenía más claro hacia dónde quería dirigirme.

Mi nombre es Mónica Rodríguez y tengo 27 años. Estudié Asesoría psicopedagógica y realicé un Diplomado en Psicopedagogía de la educación (con énfasis en la infancia vulnerada en sus derechos). Soy psicopedagoga en un Centro de Asistencia Social y Coordinadora del Programa Educativo de la misma institución, desde el año 2017. He trabajado con niños y niñas de distintas edades en la estimulación de habilidades cognitivas y sociales, desarrollo de hábitos, fortalecimiento de la inteligencia emocional y la restitución de sus derechos. Todo a través de métodos de crianza respetuosa y bajo un enfoque de Cerebro Pleno.

Mi intención es sensibilizar a la comunidad y brindar herramientas que les permitan conocer nuevas formas de disciplina, crianza y educación; para favorecer el sano desarrollo de los niños y niñas que se harán cargo de la sociedad del futuro.